viernes, 12 de septiembre de 2014

Un día de mi vida.-

Esto es de un sueño.
Ayer me desperté con una sonrisa, era aún temprano. Podía seguir durmiendo un poco más, y así lo hice. Al rato, me despierto de nuevo, en el mismo lugar, con la misma sonrisa, cómoda en mi colchón con mi almohada. Sintiéndome muy bien. Empieza el día, arriba, arriba. Bajo las escaleras, abro la ventana y hay sol. Está soleado, veo las montañas, el canal azul, barquitos de colores, caminos de asfalto y de tierra, banderas. Un paisaje. Voy a la cocina, prendo el agua y me exprimo medio limón con agüita tibia y miel. Qué rico. Dejo el agua y el té enfriándose. Voy al baño, y al rato prendo la máquina y espero. En un rato a trabajar, a disfrutar de la mañana. 
A la tarde extrañamente termino en un campo cerca, con mi amigo y nubes, de todas formas, sin formas, amorfas. Un senderito marcado apenas, una colina, el camino bajaba y subía, iba y venía. Un caballo, marrón, feo; otro caballo, todo negro, radiante e imponente. Fotos! Un momento único y nuevo en el recuerdo. Nos sentamos, miramos, nos miramos, hablamos y reímos como niños. Nos preguntamos por todo, por la vida, ¿por la qué? Ah... la vida. No, no sé. Mejor cambiamos de tema. Y pasan las horas, y estamos así, pero se nubla todo –el clima cambia como nosotros-. Y es momento de irse por que el frío apreta y las obligaciones también. Todo el paisaje en reversa. Dos adiós, y cada uno para su lado. 
Llega la noche y todo está en calma, todo está en calma. Hoy me quedo sola, pensé. Y así fue esa noche. Hasta el día siguiente, me saludé. ZZzzzz…..

No hay comentarios:

Publicar un comentario