Qué loco no? Querer escribir y escribir…y no hacerlo. Nunca
empezar. Por qué? No sé. Pero es así, simplemente es poner a hacerlo y ya. Pero
no… eso que uno tiene que hacer, porque lo tiene que hacer es tan difícil. Un momento
llega…un momento de inspiración. Y... voila! Aparece la señora inspiración,
mezclada de un poco de voluntad…y de confianza. Y start. Así que una empieza a
volar, ya venís volada y empezás a volar más lejos, menos sola. Porque cuando
uno empieza a subir y subir, de repente empieza a encontrarse con quienes uno
cree que ya no están. Pero empiezan a hablarte, y entendés. Es un momento
extraordinario. Estás muy arriba de donde venías, y ya no podés mirar hacia
atrás. Como las aves, ellas nunca miran hacia atrás. Emprenden su vuelo, y
vuelan, con la cabeza para arriba y mirando hacia adelante. Como los peces. Los
animales, miran para adelante. No miran para atrás porque el atrás no existe. No
existe. Eso. Ya pasó. Cómo no confiar en que va a estar todo bien? Si es obvio.
Estamos acá ahora preguntándonos por un montón de cosillas, y ellas no están ni
adelante ni atrás. Están ahora, y ya se van a ir. Lo triste que pase, ya se va
a ir. Es la verdad, no tiene remedio. No lo digo yo, es así. Está escrito, es increíble.
Cada momento del universo, ya está escrito, y muy pocos se dan cuenta. No existen
las casualidades, está todo manejado y estipulado, todo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario